viernes, 6 de marzo de 2009

Fin de semana


Hay algo en su fotografía que me encanta.

Por eso, cada cierto tiempo me doy un paseo por su weblog a ver cosas nuevas que sube o escribe.
Hoy, paseaba por su weblog cuando una foto atrajo mi mirada; por varios segundos la observé tratando de averiguar que era lo que tanto me gusta de esta fotografía, sigo sin saberlo, pero me gusta.


Me contó Ivo (el fotografo que la tomó) que la tomó cerca al Congreso.

Me gusta su nombre, "Ivo".

El lunes comienzan las clases en el colegio, 4to de Secundaria debe ser más fácil de manejar este año, incluso he adornado el aula del modo más tierno y sobrio que he podido, me he esmerado y me gusta.

Esperemos que todo vaya bien.

Besos.

Adiós.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Insomnio

Tengo sueño, no puedo trabajar.
Pero sigo feliz.
Nadie me va a quitar esa sonrisa del rostro al menos hasta el Lunes.

Mi única distracción en la semana ha sido mi chachareo con Javi vía messenger acerca de aspectos relevantes de la vida y mi ataque de risa de 73 minutos vía teléfono al oir a Micky Bane decir "¿Qué soy yo? ¿tu payaso? ¿tu chilpayate?", una risa con dolor abdominal incluído que me alegrò toda la tarde (gracias), luego Micky me explicó que chilpayate significa "niño", ¿Quién lo diría?... de todos modos.... no sé porqué me da tanta risa esa palabra.

Ahora, en mi décimo 8avo bostezo... extraño mi insomnio.
Necesito insomnio, devuelvanme mi insomnio!
Alguien comparta su insomnio conmigo!

(Si, esta entrada se convertirá luego en algo con más sentido)

Besos.
Adiós.
En serio es tan decepcionante?

Sueño.

Debía entrar sólo a comprar algo, sólo a ver un par de cosas e irme.
Pasé por un estante de libros y lo vi.
Sentía que me miraba con inexistentes ojos dorados, era el libro de un amigo, con las letras del título en el lomo del libro, tapa oscura sin dibujo alguno, cubierta dura como tanto él quería.
Estaba entre un libro de Vargas Llosa y Fernando Ampuero.
No podía creer que ese fuera el libro, tenía 804 hojas, 4 más de las que él quería.
No había foto o biografía de él por ningún lado, sólo una firma al finalizar el libro, la misma dedicatoria que años antes había leído.

Reconocí la historia casi de inmediato al leer la primera línea, pasé las hojas sin dejar de sonrer y encontré 4 hermosos grabados de los personajes, me enamoré instataneamente de ellos.

Seguía sin creer que aquel fuera el libro que había visto en archivos de word, podía escucharlo diciendo que jamás terminaría de escribir y que nunca lo publicaría.
Sonreí, tomé el libro y pagué por él.
Salí de la tienda y me perdí entre la gente, cada cierto tiempo introducía mi mano en la cartera para palpar el libro y asegurarme de que no estaba soñando.

Besos.
Adiós.

Cómo le dices a alguien que te deje de hablar sin que se moleste? Simplemente es una persona a la que ya no aguanto escuchar hablar.

martes, 3 de marzo de 2009

- Retrocede -

Debi subirlo ayer pero me olvidé:

Soñé con el libro de un amigo, nisiquiera con mi amigo sino con el libro que actualmente está escribiendo y que cuando termine publicará. Sueño bastante tranquilo, ese tipo de sueños me causan curiosidad y algo de miedo porque normalmente mis sueños son raros...

Siendo las 08:02 am estoy a punto de salir a trabajar, la 1ra semana entramos a las 9am, así que en el micro tengo que ir transformándome en esa linda profesora que tengo que ser de 7am a 3pm.

Cuando leyeron la lista de tutoras de secundaria pasó algo así:
-Por último, la tutora de 4to de secundaria será... Juanita-
Sólo pude responder:
-¿Juanita?-

Después de una lluvia de risas, reaccioné, soy tutora de un salón de niñas de 4to secundaria ¿Tienen idea de lo que le hacía yo a mis tutores en 4to de secundaria? Preguntaba estupideces cuando hablabamos de sexualidad y hacía a mi tutor buscarme por horas en el colegio cuando y estaba en el salón, presiento que voy a pagar todo lo que he hecho.

Besos.
Adiós



Época


Hubo una época en la que una mujer podía gritar sus sentimientos sin sentirse culpable, época en la que podíamos correr sabiendo que amabamos o odiabamos a alguien y no teníamos miedo alguno de expresar lo que nuestros frágiles cuerpos sentían.
Desde esa gloriosa época, recuperé un fragmento de tiempo que llega como poema:

Amor Real

No puedo mentir.
No puedo mirarte a los ojos y decir que mi amor es eterno.
No puedo prometer romance Shakespearesco y sin final.
No puedo jurar arrodillada sobre rosales que tu piel es único huésped en mis nocturnos deseos.


No puedo sostener aros mientras balancea mi sollozante melen
a promesas incompletas de amores pasados.


Hemos sobrevivido a la furia de los incandescentes amaneceres, a la calma de las tormentas y a la profundidad de aquello que muchos consideran superficial.

¿Nos imaginas siendo felices para siempre?
¿Estamos hechos para ser felices en nuestro castillo sub-urbano construido sobre laureles?

Quizás amor mío, fuimos hechos sólo para sufrir, somos una fugaz prueba de cupido, somos una gota de ambrosía que resbaló del cuenco de los Dioses, aquel del que beben cuando desean amar, burlándose de la impotencia de los mortales.

No estamos hechos para ser e
ternos.

No fuimos hechos el uno para el otro.

No somos almas gemelas.

N
o fuimos hechos para ser felices.


Fuimos hechas para noches como esta.


Esta humeante y escasa noche de hotel.



Estoy cansada, estoy feliz pero insatisfecha, si tan sólo pudiera ...

Adiós.

jueves, 26 de febrero de 2009

Recuerda...

Me gusta recordar cosas que ya había olvidado.
De ese modo las cosas antiguas y que con seguridad han perdido emoción se vuelven nuevas, inexploradas y emocionantes.
Me gusta olvidar cosas.
Porque de ese modo las cosas que recuerdo y hieren se pierden en el fondo de mi mente; también me gusta olvidar las cosas que me hacen feliz, pues de ese modo seré feliz más adelante cuando recuerde aquello que he olvidado.
O quizás no recuerde nada y siga sin importarme.

Besos. Adiós.

lunes, 23 de febrero de 2009

Recuerdo

Sentada en el borde de la cama, recordé el primer encuentro y hoy reniego del día en el que mi vida se cruzó con su vida, una vida inexistente, vacía y carente de alma, reniego del día en que mi mirada; perdida en la noche se topó con un par de ojos de de brillo plateado afuera de mi casa.


-“Buenas noches”-

Dije tratando de aparentar tranquilidad.


-“Buenas noches jovencita”-

Dijo él, sin voltear a mirarme, se veía distraído.


-“¿Qué hace usted aquí a esta hora? Es peligroso”-

Giró a verme, llevaba puesto un largo abrigo oscuro que ensanchaba su figura, el cabello suelto y desordenado por el viento que sopla emulando una voz de ultratumba.


Era bello, pero misterioso, nunca antes lo había visto por las calles de mi vecindario, ni siquiera había imaginado que podía existir alguien así, era unos 20 centímetros más alto que yo.


Estaba de pie a unos metros de mí, con las manos metidas en los bolsillos de la gabardina, observando el enorme árbol de la entrada de mi casa.


Había algo extraño en su rostro, parecía un dibujo antiguo, carente de color.

Sonrió, creo que se burlaba de mí.


-“¿Qué hace allí de pie?”-


-“Verás, hace muchos años en este lugar vi como un respetable hombre plantaba este árbol, cuando en ese entonces era sólo una endeble ramita”-


-“Habla raro…”-

Se me escapó el comentario, me cubrí la boca avergonzada.


-“Me han dicho eso antes, quise ver si el árbol seguía aquí, honestamente no pensaba encontrarlo”-


-“Creo que se equivoca…No es posible que usted haya visto este árbol cuando fue plantado”-

Crucé los brazos para protegerme del frío.


-“¿Porqué lo dices niña?”-

Me miraba detenidamente, me exigía una respuesta sin necesidad de pronunciar palabra alguna.


-“Porque este árbol lo plantó mi bisabuelo, para conmemorar a su familia y eso fue hace… casi 100 años”-

Una amplia y bella sonrisa se dibujó en su rostro, se estaba burlando de mí.


-Desde esa noche mi vida no pudo ser la misma-